Ciclo: Billy Wilder

SUNSET BOULEVARD

29 de noviembre/2006 – 12 p.m.
Sala de cine Luis Alberto Álvarez (10-217)
Universidad de Antioquia (Colombia)

Sunset Boulevard

La mirada altiva de Gloria Swanson

Sunset Boulevard ha sido una de las películas más importantes para la historia cinematográfica. Es quizá la que mejor evoca los tiempos del cine mudo: su importancia, sus estrellas, sus temas, pero también su muerte. Tal vez por esto su traducción al castellano apareció como El crepúsculo de los dioses, conversión acomodadiza y empalagosa que no condice con la idea original del director —aún se sigue heredando traducciones españolas; continúa la colonización—.

La narración de la película empieza con un largo flash back, donde desde el presente se cuentan los hechos pasados. Pronto nos damos cuenta que el narrador es un muerto, haciendo a un lado la exaltada objetividad y la realidad del cine —‘ese muerto soy yo’—. Las obras de Billy Wilder, cabe decir, reflejan constantemente esta ficción como burla a ‘lo que es cierto’. Le dice al espectador: “usted no está viendo la vida real; esto es cine”.

Aunque en la película lo que parece ficticio tiene una fuerte evocación a la realidad. Los personajes son fiel copia de la vida de los actores. Gloria Swanson, quien interpreta a una diva del cine mudo opacada por el auge del sonoro, tuvo también la misma suerte en carne propia. Erich von Stroheim, el gran director alemán, aparece dirigiendo la última escena, la más trágica y estremecedora de la película. Cecil B. De Mille aparece como Cecil B. De Mille; y Buster Keaton, en un papel bastante corto, aparece como una ‘figurita de cera’, como en sus mismas películas.

Gloria Swanson y William Holden

Gloria Swanson y William Holden

Cabe decir que en una de las escenas un micrófono casi golpea a la diva del cine mudo, Norma Desmond (Gloria Swanson), metáfora visual de lo que significa la llegada del cine sonoro y su imposición sobre el cine mudo. Sunset Boulevard termina por ser el funeral de una época, de una industria, de un lenguaje, de unas estrellas; lo que el viento se llevó y no nos quiso dejar.

Por: Cineclub La Piragua

FICHA TÉCNICA

Título original: Sunset Boulevard (conocida como El crepúsculo de los dioses)
Director: Billy Wilder
País: USA
Año: 1950
Duración: 110’
Guión: Charles Brackett, Billy Wilder y D. M. Marshman Jr.
Reparto: William Holden, Gloria Swanson, Erich von Stroheim, Nancy Olson, Cecil B. De Mille, Buster Keaton.

Ciclo: Billy Wilder

TRAIDOR EN EL INFIERNO
(Stalag 17)

15 de noviembre/2006 – 12 p.m.
Sala de cine Luis Alberto Álvarez (10-217)
Universidad de Antioquia (Colombia)

Otto Preminger y William Holden

Otto Preminger y William Holden

1945: la bomba atómica concluye la Segunda Guerra Mundial exterminando al menos 150.000 personas. 1937: Hollywood produce anualmente 357 películas, más de 10 a la semana. Estos datos significaron en su momento, para el siglo XX, el punto más alto del desafortunado desastre y la producción cinematográfica. Uno y otro serían cruciales para el director de cine Billy Wilder.

Nacido en Austria en 1906, participó especialmente de estos dos acontecimientos: en Auschwitz –el mayor campo de concentración nazi– muere su abuela, madre y padrastro; dirigiría también inolvidables películas durante 50 años, desde 1933 hasta 1981. Desde mediados de los años veinte Wilder trabajó como periodista en Berlín donde tuvo su primer acercamiento con la pantalla grande. Acosado por los nazis huye a París y luego a Estados Unidos, centro del cine, donde se inicia desde abajo, convirtiéndose con el tiempo en el gran director que hoy conocemos.

Traidor en el infierno deja ver un campo de prisioneros (Stalag) durante la Segunda Guerra Mundial. La muerte de sus familiares a mano de los nazis dificultó pero no impidió a Wilder hacer una película de guerra, con presidiarios y guardianes, prófugos y asesinatos. En la trama nada es lo que parece ser: el traidor no es quien suponemos, los nazis resultan inesperadamente considerados, y un desenlace que se intuye trágico termina siendo, a pesar de su dramatismo, divertido.

‘Animal’ y Shapiro, son los personajes más agraciados de la película. Robert Strauss protagoniza magistralmente a Animal, personaje tierno, humano y obediente, perdidamente enamorado de una rubia inalcanzable. Su inseparable compañero, Shapiro, interpretado por Harvey Lembeck, se muestra también ingenioso y divertido. Joey, el flautista retraído, sirve para confundir al espectador, indicándole la pista equivocada. El sargento Schulz, un nazi aparentemente considerado, llega a la exageración de hacer bromas con los reclusos. William Holden, ganador del premio de la Academia por su actuación estelar en Traidor en el infierno, es el personaje central, un soldado injustamente culpado de traición que posteriormente sabrá redimirse. Otto Preminger y Don Taylor completan el reparto estelar. Su importancia es modesta, sin embargo, si se les compara con la entereza de los personajes ‘secundarios’.

Traidor en el infierno no es una película de guerra común. Para empezar, la guerra no es el tema principal. El argumento se basa en desentrañar un traidor enigmático, no en mostrar lastimeramente las crueles secuelas del combate ya conocidas y despreciadas por todos. Más que monstruos los nazis son tratados por Wilder como militares tontos –aunque no estúpidos–; simpáticos, aunque no exentos de maldad.

Auschwitz, el desastre, y Hollywood, la oportunidad, marcaron para siempre la vida de un hombre. Billy Wilder marcó definitivamente la historia del cine.

Por: Cineclub La Piragua

FICHA TÉCNICA

Título original: Stalag 17
Director: Billy Wilder
País: USA
Año: 1953
Duración: 120’
Guión:Billy Wilder, Edwin Blum; basado en la obra de teatro del mismo título, de Donald Bevan, Edmund Trzcinski.
Reparto: William Holden, Don Taylor, Otto Preminger, Robert Strauss, Harvey Lembeck.

Ciclo: Billy Wilder

TESTIGO DE CARGO

08 de noviembre/2006 – 12 p.m.
Sala de cine Luis Alberto Álvarez (10-217)
Universidad de Antioquia (Colombia)

Witness for the prosecution

La literatura policíaca obliga al lector a buscar constantemente la pista clave de un crimen enigmático, a ir tras la senda de un asesino, convirtiendo el lector en una especie de Sherlock Holmes. El cine policial crea también una tensión permanente en cada espectador. Le exige estar atento, adivinando posibles desenlaces y enjuiciando eventuales criminales. Sus características son parecidas, pero la imagen ha demostrado ser superior. En Testigo de cargo, película basada en un texto original de Agatha Christie, es visible tal superioridad.

Testigo de cargoWilder llena de vida los personajes de Agatha Christie e ingresa algunos nuevos, entre los que figuran la enfermera del protagonista y la amante del acusado. Con la enfermera Wilder elabora el inicio de la película, haciendo más firme el carácter del personaje principal al tiempo que aportando al guión un humor constante, encantador, inexistente en la obra original. La enfermera tiene a su cuidado un ser genial, sistemático, observador, apasionado, pero obligado, a consecuencia de su mala salud, a soportar sus caprichos. Es la genialidad dominada por la gracia. Con la amante, presentada en principio como un personaje aislado, construye el inesperado final, revelando el enigma.

Charles Laughton, quien interpreta el abogado, fue para Wilder el mejor actor con quien trabajó. Podía interpretar de veinte formas diferentes una escena, sin modificar el guión. Para Testigo de cargo ya era más que un actor consagrado: pasaba con una sola expresión del rostro de viejo achacoso al abogado cínico y genial. En la película es el atractivo principal. Durante el juicio le vemos lúcido, sobrio, apasionado, haciendo conjeturas inteligentes. Luego advertirá que ha sido utilizado por la víctima. Es el legista lúcido en su papel de marioneta.

Marlene Dietrich y Charles Laughton

Marlene Dietrich y Charles Laughton

Tyrone Power –el acusado–, famoso galán de los años treinta, es recordado por su apuesta figura, provista además de considerable talento. A 1957, año de la película, conserva todavía su belleza, necesaria para el personaje requerido en el casting. Se necesitaba un buen mentiroso, alguien que inspirare honestidad al espectador; Tyrone Power, por su ingenuo semblante, llenaba estos requisitos. ¿Cómo no creerle?

Marlene Dietrich hace el papel de esposa del acusado, que para ayudar a su marido hace uso inteligentemente de sus dotes de actriz ante la corte. De nada le vale. Es utilizada por su cónyuge; nuevamente, el genio ha sido burlado. Sin Marlene Dietrich Testigo de cargo no existiría. Fue ella quien propuso a Wilder el montaje del texto de Agatha Christie.

Dietrich murió en 1992, Laughton en 1962 y Tyrone Power no alcanzó a terminar su siguiente película.

Por: Cineclub La Piragua

FICHA TÉCNICA

Título original: Witness for the prosecution
Director: Billy Wilder
País: USA
Año: 1958
Duración: 116’
Guión: Billy Wilder, Harry Kurnitz; basado en la obra de teatro de Agatha Christie.
Reparto: Charles Laughton, Marlene Dietrich, Tyrone Power.